Análisis Crítico
Los "derechos laborales" como privilegios que destruyen empleo
Cómo el salario mínimo, contratos indefinidos y pagas extras obligatorias perjudican a quienes pretenden proteger.
El catálogo de intervenciones laborales del franquismo prefigura el Estado del bienestar moderno:
- Salario Mínimo Interprofesional (1963): 60 pesetas/día
- Paga extra de Navidad (1944): obligatoria
- Paga extra del 18 de julio (1947): obligatoria
- Plus Familiar (1946): complemento por hijos
- Contratos indefinidos como norma: despido casi imposible
- Magistratura del Trabajo (1938): tribunales pro-trabajador
- Sindicato Vertical: afiliación obligatoria
Cada una de estas medidas, presentada como "conquista social", tiene un coste económico que pagan precisamente aquellos a quienes pretende proteger:
- El salario mínimo no sube salarios: prohíbe trabajar a quienes producen menos que ese mínimo. Genera desempleo en los más vulnerables.
- Los contratos indefinidos rígidos no protegen el empleo: desincentivan la contratación. El empresario que no puede despedir, no contrata.
- Las pagas extras obligatorias no son "regalos": son parte del coste laboral que se descuenta del salario base o se traduce en menos contrataciones.
El régimen franquista, como todo régimen intervencionista, confundió legislar con crear. Puedes decretar que todos ganen 1.000 pesetas; no puedes decretar que existan empleos que paguen 1.000 pesetas.