Análisis Crítico

Seguridad Social: un impuesto, no un seguro

Por qué la Seguridad Social no cumple ninguna característica de un seguro real y el caso judicial de los Amish que lo demuestra.


El propio nombre "Seguridad Social" es una mentira semántica. No es un seguro. En un seguro real:

  1. Es voluntario: tú decides si contratas o no.
  2. Las condiciones están predefinidas: sabes exactamente qué pagas y qué recibes.
  3. Existe una cuenta individual: tus aportaciones se acumulan para ti.
  4. Hay relación actuarial: lo que pagas corresponde a tu riesgo.

La Seguridad Social no cumple ninguna de estas características. Es obligatoria, las condiciones cambian según el gobierno de turno (edad de jubilación, cuantías, requisitos), no existe cuenta individual (tu dinero paga pensiones ajenas), y lo que aportas no tiene relación con lo que recibirás.

El caso de los Amish lo demuestra judicialmente. En 1982, el Tribunal Supremo de Estados Unidos resolvió el caso United States v. Lee. Un granjero Amish, Edwin Lee, se negó a pagar los impuestos del Social Security alegando que su religión prohíbe participar en sistemas de seguro. Los Amish creen en cuidar de los suyos dentro de su comunidad, no en depender del Estado.

El argumento de Lee era sólido: si el Social Security es un "seguro", debería poder rechazarlo por motivos religiosos, como rechazaría cualquier otro seguro. El gobierno respondió con una admisión reveladora: el Social Security no es un seguro, es un impuesto. Y los impuestos son obligatorios independientemente de las creencias religiosas.

El Tribunal Supremo falló contra Lee. El juez Burger escribió que "el sistema tributario no podría funcionar si las denominaciones religiosas pudieran desafiar el sistema porque los pagos de impuestos se destinaban a actividades que violan sus creencias religiosas".

La ironía: para obligar a los Amish a pagar, el gobierno tuvo que admitir que el "Seguro Social" no es un seguro. Si lo fuera, la objeción religiosa habría sido válida. Al declararlo impuesto, el gobierno reveló la verdadera naturaleza del sistema: recaudación coactiva disfrazada de previsión social.

En España ocurre lo mismo. Las "cotizaciones" a la Seguridad Social no son aportaciones a tu jubilación. Son impuestos que financian el gasto corriente. Cuando te jubiles, no recibirás "tu dinero": recibirás lo que los políticos de ese momento decidan darte, financiado por los trabajadores de ese momento.

Llamarlo "seguro" es propaganda. Llamarlo "impuesto" es honestidad.